Los edificios de la calle de Seminario, en su mayoría del siglo XVII, hace décadas que han sido utilizados como vecindades, e incluso bodegas comerciales, razón por la cual sus interiores han sido modificados innumerables veces. Estas transformaciones, por supuesto, responden más a un interés funcional que estético, por lo cual de estos otrora majestuosos inmuebles sólo se conserva la estructura.

La suerte del edificio de Seminario núm. 12 no fue distinta: después de haber sido una vecindad como cualquier otra—con comercios, bodegas y una gran cantidad de cuartos de alquiler--, a principios de los años ochenta fue abandonado en condiciones de total deterioro. Aquella hermosa casa del siglo XVII parecía estar destinada a pasar sus últimos años en ruinas. Sin embargo, para el año de 1988, fue recuperada y restaurada, devolviéndole así el aire señorial que parecía haber perdido.

Se desconoce aún la fecha exacta en que fue construida Ia casa; sin embargo, se sabe que está sobre Ia antigua calzada de lztapaIapa, en el corazón deI centro ceremoniaI de los mexicas, justamente sobre Ia pirámide de Tezcatlipoca.

Durante varias décadas formó parte de los bienes principaIes de diversos mayorazgos, hasta 1751 cuando fue adquirida por el Convento de Ia Concepción. Un año después se rentó a particulares, y en 1790 se instaIó allí el Colegio deI Seminario Conciliar de México, por lo cuaI también se le conocía como el Seminario chico o menor.

En 1932, siendo titular de Ia Secretaría de Educación Pública Narciso Bassols, el inmueble fue declarado monumento histórico, quedando a cargo de ella la Fundación Bringas, la cual, para 1988, decidió venderla, pasando a la propiedad de los actuales dueños.

Susana Guerrero