Y entonces preguntó: “¿pero para qué comprar esta casa: para habitarla, para rentarla, como inversión, ¿para venderla?”. A lo que ella respondió: “Compremos esta casa para restaurarla.”


Construida a finales del siglo XVII donde alguna vez fuera el centro ceremonial de Tezcatlipoca del México-Tenochtitlan, la casa número 12 de la calle Seminario, volvió a nacer cuando en 1988 fue adquirida por un equipo de restauradores, ávidos de verla nuevamente en pie y descubrir piedra a piedra, puerta a puerta, viga a viga, toda su grandeza.

 

Arquitectos, ingenieros, obreros, albañiles, canteros, ebanistas, carpinteros, herreros, todos necesarios para atrapar el paso de su historia y reconstruir, a partir de huellas y sutiles gestos, lo que alguna vez estuvo ahí.